lunes, abril 08, 2013

Dependemos de terceros para alimentarnos. Si no guardamos semillas nosotros mismos serán empresas transnacionales quienes nos den la comida. Qué susto !

La conferencia sobre la Economía Azul de Gunter Paulí que se llevó a cabo en la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internaciones - FIGRI - de la Universidad Externado de Colombia me dejó una gran enseñanza:  Hágalo !

Muchos de mis lectores sabrán que hace varios años comparto noticias y temas de interés sobre agua, agricultura, ciencia, tecnología e innovación, energías alternativas ... y demás de la era del conocimiento ...   También saben, los que me conocen y algunos otros que me siguen en las redes sociales  que me he dedicado profesionalmente a la cooperación territorial e internacional, a la responsabilidad social empresarial y al cabildeo de políticas públicas, siempre dentro de las mejores prácticas de gestión.

Como innovadora y emprendedora de negocios colectivos y con la prospectiva de generar un ingreso propio con un proyecto que me guste y que tenga la misma condición de todos mis proyectos anteriores:   cooperación,   política pública    y   trabajo en casa,   decidí dedicar mi tiempo en ejecutar un "proyecto piloto" de agricultura extensiva urbana en los muros, techos y jardines de mi casa, la que habito a diario y de la que no quiero salir.


Vista desde mi ventana, cuando llegué al Mirador del Lago, hace casi 10 años

Después de que mi amiga Carolina Velásco -Popayán y sus enseñanzas me persiguen-, me diera a conocer   la inseguridad alimentaria que generan las semillas transgénicas de Monsanto, Basf, Syngenta y otras empresas transnacionales,  he leído y compartido noticias y documentales alrededor del tema del consumismo excesivo e inducido de alimentos procesados y de la producción de alimentos mediante semillas que no se regeneran. Es decir, que no vuelven a generar semillas

Por lo tanto, la reflexión ya está escrita. Es el título de éste artículo; "Dependemos de terceros para alimentarnos. Si no guardamos semillas nosotros mismos serán empresas transnacionales quienes nos den la comida. Qué susto !".  Y la conclusión inmediata es que hoy gran parte de la población humana depende de terceros para alimentarse. -quién tiene limones con semilla?-.  YO ! Aunque todavía no ha prendido la primera de ellas de todas las que he sembrado.

Genero espacios de discusión de las redes sociales de +Google (insisto, el signo más es antes), Facebook, Linkedin y Twitter, especialmente, sobre el conocimiento de la agricultura sostenible y la seguridad alimentaria. -Un me gusta al final del artículo o un comentario ayudaría mucho al crecimiento de mis redes sociales y a saber si a alguien le interesa lo que escribo.. aunque esto no es lo que importa para en éste artículo-.

Apoyo a organizaciones de la sociedad civil a participar en convocatorias públicas que fomenten la agricultura urbana y financiar así los costos de su fomento. Participo en mesas de trabajo del sector público y de autoridades ambientales de distintas regiones y municipios de Colombia que involucran a su vez en programas y proyectos de responsabilidad social corporativa al sector empresarial mediante las cámaras de comercio y asociaciones y gremios empresariales. 

Con conocimientos adquiridos en torno al cambio climático, el año pasado comencé a cultivar debajo de la sombra de los árboles de mi jardín algunas de las legumbres y hierbas aromáticas que se dan en la región donde vivo.  Sembré tanto que compartí con  los conejos silvestres parte de la gran cosecha de lechugas, espinacas y acelgas. Comí más espinaca que Popeye, aprendí a hacer toda clase de platillos y ensaladas y adelgacé varios kilos!   También aprendí que si siembro de todo un poco, tendré de todo un poco. Y si lo hago yo, también sabré dónde ubicar mis tomates a la hora de cocinar. -Sobra decir que soy especialista en la cocina pues algún finado me enseñó que a la gente se le enamora por "la barriga".


Mi primera huerta urbana - Mirador del Lago, Casa 27,  La Calera,  Cundinamarca

De pronto y de repente, a fines de enero de 2013 todas las macetas desocupadas y espacios libres con tierra abonada de mi jardín los vi sembrados con lechugas, rúgula, acelgas, espinacas, papas criollas, cebolla, ajo, perejil, cilantro, rabanos, tomillo, menta, estevia, hierbabuena, orégano, romero, sábila y algo más. 


Las macetas de mi casa. Mi huerta Urbana

Hace unos días convoqué a la Fundación Fefsa para que me apoye y capacite en lograr que mis muros y techos sean utilizados para cultivar distintos productos hidropónicos, mediante un sistema innovador y eficiente de re-circulación de agua. La única condición que he puesto es que sea un sistema estético y lindo a la vista si quiero que la gente se coma mis paredes, tal y como aquella casa que conocí en mi infancia llena de golosinas y en las que Hansel y Gretel pasaron un buen susto. Igual que en aquella casa, en ésta también vive una bruja adentro !

El azar no se equivoca. Mientras escribía esta letras tuve una conversación virtual con otra de mis amigas, Claudia van Diermen, quien vive en Noruega - a varios grados climáticos y de ubicación georeferencial de Bogotá - y me llamó la atención sobre la casualidad que ella -la vampiro-, carito -la payanesa- y yo -la princesa que vive con un Rey- tengamos la misma inclinación hacia la agricultura. Hoy me contó que tiene tantas manzanas en su jardín, que las embotella con un proceso especial de maduración que guarda en su bodega durante el invierno y toma con sus amigos en el verano. Ya se imaginarán en dónde pasaré este año las vacaciones...

Tomaré fotos de los muros para registrar el antes y después de la cosecha, les iré contando sobre el nicho de mercado en el que me especializaré, los logros que tenga en fomentar esta iniciativa con mis vecinos y junta de acción comunal, la capacidad de involucrar a las autoridades ambientales y locales ... y ... por ahora, y para terminar una última foto de ésta, quien les escribe, con azadón y pala rustica en mano, porque mi huerta urbana, la estoy haciendo yo !

Bienvenidas las mejores prácticas.

Preparando la tierra para la siembra de ... aún no sé qué.