jueves, enero 03, 2013

La responsabilidad social corporativa en el Sistema de las Naciones Unidas: el Pacto Global


El 24 de octubre de 1945 se creó la Organización de las Naciones Unidas con la ratificación de la Carta  de la ONU por los primeros 51 Estados Miembros. El objetivo de la Naciones Unidas es unir a todas las naciones del mundo para trabajar en pro de la paz y el desarrollo, sobre la base de los principios de justicia, dignidad humana y bienestar de todos los pueblos. La ONU, que brinda a los países la oportunidad de equilibrar la interdependencia mundial tiene como principios la no injerencia en asuntos internos de los Estados,  la  igualdad soberana de todos sus miembros  a quienes se insta a  obedecer la Carta y la solución pacífica de controversias con el fin de evitar el uso de la fuerza o la amenaza del uso de la fuerza.   La ONU tiene más de 30 organizaciones afiliadas, que se conocen en su conjunto como el sistema de las Naciones Unidas que trabajan con miras a promover el respeto de los derechos humanos, proteger el ambiente, luchar contra las enfermedades y reducir la pobreza.    
A partir de la conferencia de la ONU  sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, conocida como la Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro, Brasil en 1992, las reuniones temáticas anuales de las Naciones Unidas se convirtieron en foros  participativos  para tomar decisiones sobre políticas nacionales e internacionales respecto de asuntos que afectan a todos los Estados Miembros, tales como la paz y la seguridad, el ambiente, los derechos humanos y el desarrollo económico.  
En la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas, celebrada en Septiembre de 2000, 189 Estados miembros refrendaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que establecen metas claras para cumplir antes del año 2015.
Objetivos de Desarrollo del Milenio
1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
2. Alcanzar la educación básica universal.
3. Promover el trabajo decente.
4. Promover la igualdad de género y la participación de las mujeres en las decisiones.
5. Reducir la mortalidad infantil.
6. Mejorar la salud de las madres.
7. Combatir el VIH/SIDA y otras enfermedades infecciosas.
8. Asegurar un medio ambiente sostenible.
9. Promover una asociación global para el desarrollo.
10. Políticas de transparencia

El Pacto Global de las Naciones Unidas
En la Memoria de 1998, el Secretario General de las Naciones Unidas, Koffi Annan desarrollo la propuesta del Pacto Global que busca entablar un diálogo mutuamente beneficioso con los círculos empresariales internacionales. Las empresas tienen interés en la infraestructura de reglas, normas y mejores prácticas que el sistema de las Naciones Unidas produce y de las que depende el buen curso de las transacciones internacionales. Además, esos círculos son cada vez más conscientes de que la labor que Naciones Unidas realiza en beneficio de la paz, los derechos humanos y el desarrollo, contribuye a sentar las bases estables que la expresión de sus propias oportunidades requiere (…) Por lo tanto el diálogo se basa en mi convicción de que la expansión de los mercados y una mayor seguridad para el ser humano pueden y deben ir de la mano.[1]
Según Antonio Cárdenas, uno de los instrumentos más efectivos para difundir el conocimiento en las empresas es aplicar los conceptos asociados a las Mejores Prácticas, que consiste, primero, en conocer cuáles son los activos de conocimiento relativos a procedimientos operacionales, métodos y prácticas de trabajo que utiliza la empresa e identificar las personas con mayor conocimiento en cada uno de estos activos, documentarlos, y adecuarlos a condiciones particulares, mejorarlos con base en la experiencia en su uso y reemplazarlos por unos nuevos cuando dejan de ser efectivos. Instaurar exitosamente un proceso efectivo de manejo de Mejores Prácticas para optimizar los procesos y procedimientos de trabajo en las empresas y organizaciones no es fácil, debido a que, por lo lógico de su razonamiento, se piensa que sólo con decidir hacerlo se logra, olvidándose que en los paradigmas organizacionales existen múltiples elementos inhibidores. Así entonces, es importante entender el proceso, conocer las herramientas para habilitarlo y la manera de potenciar los aspectos existentes en la organización que puedan facilitar su implantación. [2]
Para Koffi Annan la solución a los problemas mundiales de equidad económica está vinculada a una estrategia de prevención en todos los campos. Así, “la prevención de conflictos y el desarrollo sostenible y equitativo son actividades que se refuerzan mutuamente. La inversión en esfuerzos nacionales e internacionales en pro de la prevención de conflictos debe percibirse como una inversión simultánea en el desarrollo sostenible, puesto que este último florecerá mejor en un clima de paz sostenible”.[3]  
Para el Secretario Annan, la cultura de la prevención, con sus estrategias operacionales para solucionar crisis inmediatas y estructurales y llegar a los problemas de fondo, es fundamental para enfrentar los restos humanitarios producidos por la violencia, los desastres naturales, económicos, sociales y políticos, y finalmente, por las guerras al interior de los países en el sistema internacional. Annan busca que la prevención sea la pieza angular del sistema de seguridad colectiva del Siglo XIX, y ella en definitiva consiste en una inversión para el desarrollo sostenible. El Secretario busca cambiar el enfoque de la Organización para que destine recursos y esfuerzos a prevenir  crisis y no sólo a contenerlas una vez producidas. [4]
Las estrategias de prevención más eficaces no solo permitirían ahorrar miles de millones de dólares, sino también salvar cientos de miles de vidas.  Los recursos que se gastan anualmente en actividades de intervención y socorro podrían destinarse a promover un desarrollo equitativo y sostenible, lo cual reduciría aún más los riesgos de producirse un desastre.
Sin embargo, no es fácil promover la cultura de la prevención. Sus costos  deben pagarse en el presente en tanto que sus beneficios, que son de carácter intangible, se observan en el futuro lejano.  Por consiguiente, el apoyo que reciben las políticas de prevención es más retórico que sustantivo.  Mediante la prevención de los desastres se pretende reducir la vulnerabilidad de las sociedades a sus efectos y también abordar las actividades humanas que los causan.[5] 
Por ejemplo, en materia ambiental, es necesario establecer límites más estrictos y adoptar prácticas ambientales más racionales, en particular respecto a la deforestación de las laderas y la protección de los humedales.  Además, como las personas viven en zonas expuestas a desastres no por propia decisión sino debido a la pobreza, las estrategias de prevención de los desastres, para ser eficaces, deben integrarse en las políticas generales de desarrollo. La pobreza y las presiones demográficas agudizan el costo de los peligros naturales porque cada vez más seres humanos se ven obligados a vivir en zonas de riesgo, expuestos a inundaciones, terremotos y deslizamientos de tierra.   No es casualidad que más de 90% de las víctimas de los desastres que ocurren en todo el mundo, habiten en los países en desarrollo. Así mismo, las prácticas de desarrollo insostenibles contribuyen a agravar, cada vez más, los efectos de los peligros naturales. [6]  Sin embargo, algunos gobiernos no tienen los fondos necesarios para ejecutar los principales programas de reducción de los riesgos y prevención de los desastres.  En ese ámbito, la asistencia internacional es fundamental y reduce las necesidades futuras de ayuda humanitaria.[7]
La iniciativa del “Pacto Global” - UN Global Compact,  a la que se le han unido más de 3700 empresas en el mundo con el compromiso de efectuar cambios positivos en sus operaciones comerciales e informar sobre los avances corporativos en planes y proyectos socialmente responsables, se erige en un proceso de auto evaluación basado en diez principios que buscan, básicamente, proteger los derechos humanos y de la niñez, los derechos laborales, la perspectiva de género, la protección del ambiente y la inclusión de prácticas de anticorrupción.[8]
Esta iniciativa propone la búsqueda de una mayor cooperación intersectorial pública y privada, para alcanzar el desarrollo global propuesto en los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas - ODM.[9]  El UN Global Compact  anima a las empresas a establecer la colaboración entre las empresas y las diferentes organizaciones de Naciones Unidas, las organizaciones empresariales, las instituciones que trabajan en el campo de la RSC, los sindicatos, las ONG y otros, para construir redes y proyectos conjuntos en los que se compartan los valores y los principios de RSC.
El UN Global Compact  establece para las empresas adheridas el compromiso de informar una vez al año sobre los avances en materia de  las  metas y objetivos RSC propuestos por las empresas y una confirmación del más alto ejecutivo de la compañía, de su intención de seguir adherido al Pacto. Los informes de sostenibilidad pueden ser elaborados sobre las metodologías propuestas por el GRI u otras metodologías internacionales reconocidas, que pueden ser incluidos en los informes anuales que las empresas elaboran para entregar a las asambleas de accionistas.
Según el informe “Global Compact: performance model” elaborado por Matthias Stausberg para la Corporación Microsoft, hay tres enfoques para elaborar un modelo de rendimiento sobre los compromisos adquiridos con el Pacto Mundial. El primero de ellos es un esfuerzo abierto por definir normas  e informar sobre su observancia, en donde el cumplimiento sería objeto de verificación independiente y podrían denunciarse violaciones. Este enfoque es acogido por las  organizaciones no gubernamentales, sin embargo, exige un largo proceso de negociaciones con el sector empresarial que termina oponiendo serios obstáculos para adherirse al Pacto. El segundo enfoque es un proceso deliberativo para explorar los dilemas planteados en el Pacto y para buscar soluciones innovadoras que planteen un apoyo real del sector privado para la consecución de los ODM. Este enfoque es de gran utilidad para las grandes empresas de renombre mundial dedicadas a la excelencia pero  hace que los obstáculos al ingreso parezcan mucho mayores a aquellos con menos ambiciones mundiales y menores recursos empresariales.[10]
El tercer enfoque tiene que ver con las primeras deliberaciones de los empresarios para formular diálogos de política en torno a la puesta en práctica del Pacto en donde se indicó que la mayoría de los elementos presentes en los modelos de las prácticas más idóneas, como el GRI, tienen que ver con los ya desarrollados por los empresarios en torno a la gestión de calidad y productividad, de manera tal que se les invita a revisar dichas prácticas y a incorporar nuevos elementos relacionados con la gestión social y el bienestar de los empleados.
Por último, participan en el Pacto Mundial todos los sectores pertinentes de la sociedad: los gobiernos, que definieron los principios en que se basa la iniciativa y los ODM; las empresas, en cuyas actividades procura influir; las organizaciones laborales, de quienes depende el proceso de la producción mundial; las organizaciones de la sociedad civil, que representan al conjunto de los grupos de interesados; y las Naciones Unidas, el foro político  universal, en tareas de organización y facilitación.
Principios del Pacto Global
Derechos Humanos
1. Las empresas deben apoyar y respetar la protección de los derechos humanos proclamados internacionalmente; y
2. Asegurarse de no convertirse en cómplices de abusos de los derechos humanos.
Estándares Laborales
3. Las empresas deben permitir la libertad y el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva;
4. La eliminación de todas las formas de trabajo forzado y obligatorio;
5. La eliminación del trabajo infantil; y
6. La eliminación de la discriminación en lo relacionado al empleo y la ocupación
Medio Ambiente
7. Las empresas deben abordar de manera preventiva los  impactos ambientales causados por su actividad;
8. Llevar a cabo iniciativas para promover mayor responsabilidad ambiental; 9. Promover el desarrollo y difusión de tecnologías amigables al medio ambiente
Lucha contra la Corrupción
10. Lucha contra la corrupción



[1]  Citado por LONDOÑO, Patti; JARAMILLO CORREA, Luís Fernando.  Historia y política en la era de las Naciones Unidas. Universidad Externado de Colombia, Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales – Centro de Investigaciones y Proyectos Especiales CIPE. Bogotá, Agosto de 2006.  Página 103.
[2] Para mayor información consultar:  http://www.prospectia.com/doc/prospectia-64.htm
[3]  Ibíd.  Página 104.
[4]  Ibíd.  Página 105.
[5]  Prevención de la Guerra y los Desastres: Un desafío mundial que va en aumento. Informe del Secretario General de las Naciones Unidas - Koffi Annan-  Naciones Unidas, Nueva York 1999. Páginas 3 y 4.
[6]  La pobreza y las presiones demográficas agudizan el costo de los peligros naturales porque cada vez más seres humanos se ven obligados a vivir en zonas de riesgo, expuestos a inundaciones, terremotos y deslizamientos de tierra.  No es casualidad que más de 90% de las víctimas de los desastres que ocurren en todo el mundo, habiten en los países en desarrollo. Así mismo, las prácticas de desarrollo insostenibles contribuyen a agravar, cada vez más, los efectos de los peligros naturales.
[7]  Ibíd. Página 5.
[8] El proceso de consultas entre los socios de Global Compact lanzado en enero de 2004 por Naciones Unidas concluyó con un respaldo mayoritario de las entidades adheridas a la inclusión de un décimo principio de responsabilidad social corporativa, relativo a la lucha contra la corrupción. La formulación de este principio, que se suma a los nueve anteriores sobre derechos humanos, ambiente y estándares laborales es la siguiente: «las empresas deben trabajar contra la corrupción en todas sus formas,  incluyendo la extorsión y el soborno».  Para mayor información consultar:  http://www.unglobalcompact.org
[9] En la Cumbre del Milenio de septiembre de 2000, los líderes mundiales adoptaron un conjunto de metas para el desarrollo – ODM tendientes a erradicar la pobreza extrema y el hambre, lograr la educación primaria universal, promover la igualdad en materia de género y potenciar el papel de la mujer; reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, luchar contra el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades y lograr la sostenibilidad del ambiente, para lo cual se marcaron unos objetivos cuantificables que han de lograrse a más tardar en 2015.
[10] STAUSBERG, Matthias. “Global Compact: performance model”. Microsoft Corporation. Seatle, 2003. Pàgina 14