martes, diciembre 18, 2012

El comercio justo: una aproximación a los pioneros



árbol del cacao


El objetivo de las organizaciones de comercio justo es luchar contra la pobreza de los países en vías de desarrollo. Los países del norte establecen relaciones comerciales con productores desfavorecidos y con organizaciones y empresas que contribuyen a mejorar la posición de los pobres del Sur. De esta manera se da a los que cultivan o transforman los productos la oportunidad de mejorar su situación a nivel estructural. Si bien su principal preocupación es la situación económica del productor, las organizaciones de comercio justo dan también mucha importancia al desarrollo social, a la promoción de las mujeres y a la protección del medio ambiente [1].

Grandes empresas de comercio de detalle de Estados Unidos y Europa se han comprometido a comprar mercancías a los productores que estén dispuestos a pagar salarios razonables, garantizar la seguridad en el lugar de trabajo y ofrecer otros beneficios a su personal. Es probable que los importadores empeñados en conseguir mejoras laborales en los talleres de sus proveedores incluyan cláusulas al respecto entre las condiciones de compra.

EFTA - los importadores
Tiendas solidarias: Algunas marcas del comercio justo

Estas marcas formulan los principios del comercio justo bajo la forma de criterios que cualquier negociante puede aplicar y por cuyo cumplimiento pueden velar las organizaciones garantes. Los criterios se determinan para cada producto o para cada grupo de productos. Gracias al registro de productores, las empresas pueden encontrar contrapartes potenciales en el Sur.

La marca TransFair se otorga al café y al té comercializado en condiciones justas en Alemania, Luxemburgo y Austria. Fuera de Europa, se da también en Canadá y Japón. Pronto se añadirán otros productos al café y al té: los criterios para la miel, el azúcar y el chocolate ya están listos.

En los Paises Bajos, Bélgica, Suiza, Dinamarca y Francia, las organizaciones garantes trabajan bajo el nombre de Max Havelaar, que se aplica en la actualidad al café, al cacao, al chocolate y a la miel.

En el Reino Unido, la FairTrade Mark existe en el café, el chocolate y el té. Todas las organizaciones garantes utilizan los mismos métodos y elaboran los criterios aplicables al comercio justo en base a la larga experiencia de las organizaciones de comercio justo. Colaboran estrechamente.

Métodos del comercio justo

Redes de comercio Justo

SELLO – FLO: con la designación de un producto del comercio justo mediante el sello, se pretende apoyar a aquellos productores marginalizados para que logren un desarrollo sostenible. El sello es el medio de identificación de un producto del comercio justo para que los consumidores lo compren y con ello le faciliten a los productores del comercio justo un acceso a los mercados internacionales, con base en condiciones justas.

FLO es una asociación sin ánimo de lucro con sede en Alemania y fundada en 1997. Es el único sistema de certificación según el cual los productores no traspasan al consumidor el costo del  sistema de Comercio Justo. FLO se encarga de establecer estándares o Código de Práctica[2] y continuamente monitorea a los productores, verificando la calidad de los productos, que la cantidad vendida por los productores coordine con la cantidad vendida a los consumidores y que se cumpla el código de práctica. Los comerciantes  imponen a los consumidores un precio mayor porque se trata de un producto del Comercio Justo y una prima que se les paga a los productores. La iniciativa nacional[3] le cobra al concesionario un recargo por utilizar el sello del Comercio Justo. Con este dinero FLO financia todos los costos de certificación y monitoreo y los gastos incurridos por las iniciativas nacionales con respecto a la comercialización. El costo del sistema está incluido en el precio al por detal, de esta manera el etiquetado del Comercio Justo es sostenible.

Principales productos

La Asociación Europea de Comercio Justo nació de la coordinación de once organizaciones de comercio justo (los importadores) de nueve países europeos. Fundada en enero del 1990, después de diez años de cooperación informal, pretende estimular la cooperación a nivel práctico entre sus miembros, aplicar políticas y estrategias comunes, brindar un apoyo conjunto a los productores y luchar por la adopción de los principios del comercio justo en las prácticas comerciales europeas.

La importancia de la EFTA en el comercio justo y las organizaciones comerciales sigue creciendo. Armonizan progresivamente las políticas con respecto a los productores y se hace un uso creciente de los conocimientos y la experiencia de sus miembros: Gepa (Alemania) es el experto en productos de cultivo biológico, OS3 (Suiza) es el especialista del cacao y el chocolate, mientras Fair Trade Organisatie (Países Bajos) se encarga del café.
Además, la Unión europea es una unidad en el ámbito comercial, puesto que las medidas políticas en este campo (los aranceles sobre los productos del Tercer Mundo, por ejemplo) se toman en Bruselas. EFTA intenta convencer a la UE para que dé más entrada en el mercado único a los productos del Sur. Y ya ha cosechado su primer éxito: en enero 1994, el Parlamento europeo se comprometió a promover acuerdos justos en el campo de materias primas y suprimir las restricciones comerciales que afectan sobre todo a pequeños productores.

Las tiendas solidarias son las tiendas especializadas en el comercio justo. A través de la venta, de la concienciación y de la acción política, intentan que el comercio mundial sea más justo. En Europa hay más de 3000 tiendas que han formado organizaciones nacionales y, además, la "NEWS!", la red de tiendas solidarias europeas. Unos 50.000 voluntarios en Europa se dedican a estas tiendas.

Las organizaciones de comercio justo intentan llegar al objetivo  del mercado justo absoluto no sólo con acciones que influyen en la toma de decisiones políticas, sino también con la elaboración de un modelo concreto de comercio justo que las empresas tradicionales puedan adoptar. Los criterios de este modelo se han plasmado en las marcas del comercio justo: TransFair, Max Havelaar y FairTrade.

Bajo los parámetros del comercio justo  se compran los productos reduciendo al mínimo el número de intermediarios y  el precio de compra es en función de los costes de las materias primas, de la producción y del tiempo y de la energía invertidos. Le permiten al productor alcanzar un nivel de vida razonable; los productores tienen derecho a la prefinanciación; las relaciones son a largo plazo; los contactos regulares garantizan que los productores reciban información sobre la calidad del producto y el empaque; y de ser necesario, se les brinda ayuda en los campos del desarrollo de nuevos productos, la financiación, la organización y la formación técnica y administrativa.

IFAT: es la organización macro que agrupa organizaciones importadoras, exportadoras, tiendas minoristas, sello de comercio justo, entidades financieras de pedidos y representa alrededor de 160 miembros en 50 países. Su objetivo es mejorar la vida de las personas menos favorecidas de los países en desarrollo y cambiar las estructuras injustas de comercio internacional.

Los productos sobre los cuales existen criterios de comercio justo son: café, té, cocoa o chocolate, mieles, azúcares, bananos y jugo de naranja, pero  no quiere decir que no se pueda comerciar nada más. Todos los productos pueden comerciarse dentro del marco del comercio justo, lo importante es encontrar los compradores y mercados.
También se  comercia con  hierbas y especies y azúcar morena. Algunas redes, como el IFAT considera entre sus productos aquellos de origen artesanal y manufacturero.

[1] Los socios de comercio justo son:
Productores: es el socio número uno de Comercio Justo. FLO inscribe en el registro a los productores que cumplen los criterios de Comercio Justo. Este registro se distribuye a los importadores de Comercio Justo.
Importadores de Comercio Justo: son comerciantes autorizados a participar en el programa de Comercio Justo. Algunos son organizaciones que promueven el comercio alternativo y otros son comerciantes interesados en los objetivos de Comercio Justo y que vende productos de calidad a un creciente grupo de consumidores.
Concesionarios: son también comerciantes, pues son los que venden el producto final a consumidores.  Solo ellos están autorizados para utilizar el sello de Comercio Justo. Por este derecho, los concesionarios le pagan a las iniciativas nacionales honorarios y se comprometen a comprar el producto etiquetado de los comerciantes autorizados por FLO (a veces el importador es también concesionario).
Consumidores: mediante el sello de Comercio Justo se le confirmar al consumidor que los productores y comerciantes han cumplido con todas las condiciones de Comercio Justo.
[2] El código de práctica se basa en los siguientes principios: un precio que por lo menos cubra el costo de producción, una prima destinada al desarrollo social, el pago parcial por adelantado para evitar que organizaciones pequeñas adquieran deudas, según solicitudes, contratos que permiten planeación de producción a largo plazo, relaciones de comercio o a largo plazo para permitir planeación adecuada y prácticas de producción sostenibles.  Además, condiciones justas de producción que incluyan, para las pequeñas cooperativas de productores, una estructura democrática y participativa, en los cultivos y fábricas los trabajadores deben tener salarios mínimos legales, habitación apropiada, condiciones de salud y seguridad, libertad de pertenecer a organizaciones de comercio, no contratación de menores y condiciones que respeten la sostenibilidad del medio.
[3] Las iniciativas nacionales son organizaciones sin ánimo de lucro. Algunas son propietarias de un sello o de una parte. Estas iniciativas promueven el comercio justo en sus mercados nacionales haciendo lobby ante sus gobiernos para recibir apoyo; negociando con importadores  y comerciantes al detal; difundiendo información sobre el Comercio Justo y organizando campañas educativas. Algunas iniciativas también investigan qué posibilidades tiene un nuevo producto en el mercado y apoyan directamente a los productores.
[4] Definición acordada por los programas de Biocomercio (PFT), la CAN, La Unctad y la CAF 2004 2. El término Biocomercio fue adoptado durante la VI conferencia de las partes del CDB en 1996